jueves, 20 de marzo de 2014

Actividad 2 Bloque II Borrador 1

Para realizar la adaptación del cuento “La princesa y los siete bandoleros”, me he centrado en niños de 3-4 años. Así mismo, he tenido en cuenta el momento evolutivo en el que se encuentra el niño, y eso va a depender de su nivel cognitivo. Recordemos que Jean Piaget, realizó un estudio referente a las diferentes fases o etapas del desarrollo cognitivo. Decía que la edad de 2-7 años es la etapa preoperacional, que es la etapa del pensamiento y la del lenguaje que gradúa su capacidad de pensar simbólicamente, imita objetos de conducta, juegos simbólicos, dibujos, imágenes mentales y el desarrollo del lenguaje hablado. Por lo que pienso que el cuento folclórico “Medusita y los siete Coralinos”, que más adelante expongo para los niños de estas edades, ayudará a estimular la imaginación, el ritmo, la lógica, el lenguaje y la fantasía del niño que es una de las condiciones más importantes para la asimilación de la experiencia social y los conocimientos, según confirmaron antecedentes psicológicos.

En cuanto a mi adaptación del cuento “La princesa y los siete bandoleros” he respetado su esqueleto en la medida de lo posible, adaptándolo a las necesidades e intereses de acuerdo a la etapa evolutiva en la que se encuentran los niños a los 3-4 años. Según Francisco Cubells (Evolución de los intereses del niño en relación con la literatura), los niños de estas edades estarían en una etapa animista, donde tienden a identificarse o a reconocerse con el héroe o la heroína del cuento, así como a consolidar sus propias acciones. En esta etapa, además, tienen la gran facilidad de dotar de vida a cualquier ser inanimado. Como explica, Ramelis Velásquez, la narradora, ensayista e investigadora de la literatura infantil y juvenil, es la “etapa en la cual el niño atribuye conciencia y voluntad a los elementos inorgánicos y a los fenómenos de la naturaleza. La fantasía del niño tiene tanto poder que es capaz de dotarle vida al objeto más insignificante”. Por lo que he decidido basar mi cuento, en un cuento de animales, también llamados cuentos animistas (según las cuatro categorías de cuentos populares de Vladimir Propp). Donde por ejemplo: Medusita, Duquesito el pulpito, el rey Medusón y la madrastra Pita Rastra entre otros, son animales que representan a personajes de “La princesa y los siete bandoleros” como Rocío, Carlos, el rey de Sierra Morena, la madrastra, etc.; para que a través de esta historia les aporte las enseñanzas necesarias considerando siempre el momento evolutivo en que se encuentran los niños a los 3-4 años.

El tema (personas, cosas y lugares) de “La princesa y los siete bandoleros”, es el mismo que en “Medusita y los siete coralinos”, salvo el lugar donde se desarrolla la historia que es en un reino bajo el mar, en vez en un reino de Sierra Morena. Aún así sigue siendo uno de los temas favoritos para los niños de estas edades ya que pertenece al entorno socio-familiar en el que vive el niño, nos comentaba Francisco Cullens: Evolución de los intereses del niño en relación con la literatura. Manteniendo la trayectoria de los personajes de “La princesa y los siete bandoleros”, la sucesión de acciones y un desenlace con final feliz.

Por otro lado, Ana Roa, pedagoga y profesora de Educación Infantil, señala que en este período de 3-4 años, el niño poco a poco empieza a ser capaz de hacer referencia a sus acciones, es decir, de apreciar que es una actitud positiva/negativa, de que si algo está mal hecho/ bien hecho o de que si algo es bueno/malo. Por lo que me parece que el tema de la muerte se debe hablar de una manera clara y en un lenguaje que el niño pueda entender a su edad y grado de desarrollo. El concepto de muerte varía con la edad y es algo que se debe tener en cuenta. Ya que entre los 3-6 años de edad, la muerte se equipara con el castigo. Pero también la ven como algo reversible o temporal, como cuando juegan al policía y al ladrón, si alguien recibe un disparo en el "juego", simplemente se para y ya está vivo de nuevo.(http://www.aboutourkids.org/articles/los_ninos_y_el_dolor_lo_que_saben_como_se_sienten).
De manera, que yo he cambiado la forma de dar justicia que se propone en “La princesa y los siete bandoleros”, dando a entender la muerte, en mi adaptación de éste, como un castigo a los personajes del cuento por su mal comportamiento o actuación, en vez de como la muerte propiamente dicha. Así que creo que debido al momento evolutivo que se encuentran los niños a los 3-4 años pueden llegar a entender mejor las consecuencias que pueden tener sus acciones, de una manera menos cruel. Por ejemplo, cuando digo que: “Duquesito el pulpito será castigado llevándoselo a la superficie a la mañana siguiente”, mientras que en “La princesa y los siete bandoleros, se les da justicia a los hermanos condenándolos a muerte a garrote vil”.

Con respecto a la manera que tenían de ganarse la vida los siete bandoleros y la forma que fueron capturados dos de los hermanos por los soldados del rey, he realizado diversos cambios en “Medusita y los siete coralinos”. Los hermanos coralinos se dedicaban a guardar el reino de Coral y Duquesito el pulpito fue raptado por las pirañitas Rita y Mirta. Gianni Rodani, maestro, pedagogo y periodista especializado en literatura infantil y juvenil, afirmaba que el uso de los cuentos folclóricos en infantil, ayudaba a estimular la fantasía y a propiciar la imaginación del niño como parte del proceso de aprendizaje. Por lo que sabiendo en el momento evolutivo en que se encuentra el niño a los 3-4 años, he decidido añadir un poco de fantasía a mi cuento con el fin de potenciar su pensamiento al igual que su creatividad, su imaginación y llevar al pequeño a nuevos “mundos” a los que sería imposible llegar por sí solo.

En relación con lo anterior, el vocabulario que he empleado en este cuento, considero que es adecuado para la etapa evolutiva en la que se encuentran los niños a los 3-4 años, ya que uso frases y palabras sencillas, con cierta fantasía y un punto de imaginación a la historia como si realmente estuviera sucediendo bajo el mar: “Un frío día de mar, un día cálido de mar, espada de coral, el rey Medusón estaba nadando con la reina Pita Rastra por la plaza del reino de Mar, etc.” Igualmente, el lenguaje es simple y con recursos estilísticos sencillos, asequibles para los niños de estas edades, como nos especificaba Francisco Cubells: Evolución de los intereses del niño en relación con la literatura. Así que he utilizado la rima con los nombres propios, por ejemplo: “Ramón el boquerón, Fermín el delfín, la madrastra Pita Rastra, etc.”, para hacer que este cuento sea una historia más atractiva a sus oídos y motive a los pequeños a leer.
 
Después de haber explicado todos los cambios que he llevado a cabo, a continuación os presento mi adaptación al cuento “La princesa y los siete bandoleros”. ¡Espero que os guste!


MeDuSiTa Y LoS SieTe CoRaLiNoS

Hace muchos, muchos años, en un profundo, muy profundo reino bajo el mar llamado Mar, vivía una pequeña niña medusa llamada Medusita que era la única hija del Rey Medusón. La reina había muerto al nacer Medusita, pero la niña tenía a su padre, que la quería y la cuidaba con mucho amor.


Medusita era una niña muy bonita, alegre e inteligente, con unos largos y bellos tentáculos por cabellera que la hacían la medusa más hermosa que jamás nadie había visto en el reino. Entonces el rey que no tenía ningún hijo meduso, decidió buscar otra esposa para poder dar un heredero al reino de Mar.

Un frío día de mar, cuando el rey nadaba por su reino, se encontró con una serpiente de mar y quedó tan prendado de ella que a la siguiente semana se casó. 

Ahora Pita Rastra, que así se llamaba la serpiente de mar, era la madrastra de Medusita, ésta era una serpiente muy esbelta con unos enormes colmillos y que sólo verla daba mucho miedo y todos los habitantes del reino de Mar huían cuando se daban cuenta que su nueva esposa salía a reptar por el profundo mar. Todos la admiraban, pero aún así no era tan bella y tan buena como Medusita.

Al principio la reina cuidaba a Medusita, pero a medida que iban pasando los años, la belleza de Medusita se volvió tan asombrosa que su madrasta no pudo soportar los celos. La reina odiaba a Medusita porque veía que ella se iba haciendo mayor y no lo soportaba. Se pasaba los días encerrada en palacio, pensando que podía hacer e inventando horribles planes con sus amigas las pirañitas Rita y Mirta que siempre la acompañaban.

Un mañana que Medusita volvía del colegio, Pita Rastra mandó a uno de los soldados del reino de Mar, que se la llevara a la superficie y la abandonara allí para que no volviese más al reino de Mar. Además, para que su madrasta Pita Rastra supiera que había muerto debería traerle el broche que le ataban sus enormes y sedosos cabellos. Poco después, su madrastra entró en el castillo y dijo al rey Medusón que Medusita se había escapado. Ahora Pita Rastra ya estaba feliz y contenta porque al fin estaba sola con el rey Medusón.

El cangrejo Verdejo se fue con la princesa a nadar y cuando llegó el momento de dejarla en la superficie, el soldado que era uno de los mejores amigos de la princesa y la había estado cuidando desde que era pequeña, no tenía corazón para hacer semejante cosa y decidió contarle todo lo que su madrastra Pita Rastra había planeado para su muerte. Entonces su amigo el cangrejo Verdejo le dijo:

“Huye y escóndete en otro mar y no vuelvas más porque cuando vuelvas tu madrasta Pita Rastra te intentará matar”

Así que Medusita le dio al soldado su broche y se adentró en el mar entre lágrimas y llantos. Perdida por el profundo mar, Medusita siguió nadando hasta buscar un sitio para poder descansar y pasar la noche. Siguió nadando y nadando por el mar hasta llegar a un profundo mar con un jardín encantado, cubierto de corales de todos los tamaños, formas y colores y plantas muy bellas.

Allí encontró una cueva de piedra y musgo, entró, se acurrucó y se quedó dormida ya que después de tantas horas nadando estaba cansada. Cuando Medusita dormía empezó a sentir algo punzante en su cuerpo, que la hizo ponerse en pie enseguida:

“¿Qué haces en mi cueva?", dijo una voz a su espalda.

Medusita se dio la vuelta y vio a un joven apuesto pulpito de gran belleza, con unos tentáculos muy largos y delgados. Era Duquesito el Pulpito, que la estaba amenazando con un coral en forma de espada.

Temerosamente empezó a contarle una historia que nada tenía que ver con su verdadera historia de lo que le había pasado porque sino aquel joven y atractivo pulpito la iba a querer matar. Mientras venían sus hermanos Coralinos de hacer la guardia del reino de Coral, Duquesito el pulpito, le ofreció algo de comer. Pero pronto aparecieron los hermanos Coralinos: Rodrigo el cocodrilo, Ramón el boquerón, Hugo el tortugo, Bello el estrello, Manolito el pececito y Fermín el delfín; y decidieron qué hacer con la joven Medusita. Después de mucho dialogar la invitaron a quedarse en su cueva y acordaron tratarla como una más, es decir, como si se tratara de su hermana pequeña. Medusita se puso muy contenta y, después de abrazar a cada uno de ellos, se ofreció como guardiana de la casa mientras ellos estaban fuera.

Como cada día los hermanos salían a nadar y a cuidar de este precioso reino de Coral. Mientras tanto, Medusita se quedaba dentro de la cueva con esa excusa porque si su madrastra Pita Rastra supiera que estaba viva, la raptaría y la mataría como le dijo el cangrejo Verdejo. Y ella tampoco quería que les pasara nada a sus nuevos amigos ya que ellos la estaban cuidando como una más.

Medusita se levantaba muy temprano para atender a todas las ordenes que Duquesito el pulpito le decía que tenía que hacer por si alguien quería entrar a la cueva a robar, pero algo mágico y bonito estaba sucediendo entre Medusita y Duquesito y es que Medusita se estaba enamorando poco a poco de aquel pulpito tan atento y Duquesito empezó a enamorarse también de esa joven tan atenta y preciosa.

Y los días fueron pasando y pasando y así hasta tres años de la supuesta escapada de Medusita. Un día cálido de mar, estaban las amigas de la reina, las pirañitas Rita y Mirta, nadando por casualidad por el reino de Coral cuando vieron a Medusita rodeada de todos los hermanos Coralinos y decidieron volver y contárselo a la reina todo lo que habían visto. La madrastra Pita Rastra se puso tan furiosa que mandó de nuevo a sus amigas las pirañitas para que las raptasen y se la trajeran para matarla ella misma.

Esa misma tarde, las pirañas se pusieron de nuevo en camino y durante varias horas nadando encontraron la cueva donde Medusita vivía. Todo estaba en silencio, porque era de noche y la gente dormía, hasta que… Duquesito el pulpito que estaba fuera porque no podía dormir, vio como alguien se metía en la cueva. Decidió seguirlas, pero cuando se disponía a atacar a una de ellas mientras terminaba de atar y raptar a Medusita, la otra piraña le dio un aletazo con su cola que Duquesito el pulpito se cayó desplomado al suelo. Pero pronto los hermanos Coralinos se despertaron y salieron en seguida a defender a Medusita liberándola de las garras de aquellas malas pirañas. Las pirañitas que eran rápidas y muy astutas no pudieron llevarse a Medusita pero si a uno de los hermanos Coralinos, a Duquesito el pulpito. Así que esa noche, regresaron al reino de Mar con un preso que le encarcelaron en una jaula de acero muy grande en el centro del reino de Mar acusándole que le habían sorprendido robando en la corte del rey Medusón y sería castigado llevándolo a la superficie a la mañana siguiente.

Medusita que estaba muy triste por todo lo que había pasado por su culpa, decidió ir al reino de Mar e ir a hablar con su padre para que liberasen a su amado Duquesito el pulpito.

“Seguidme”, dijo a los hermanos Coralinos. “Vamos a ir a hablar con el rey Medusón, y vamos a liberar a vuestro hermano”.

Pero los seis hermanos Coralinos permanecían en silencio, pensando que si iban al reino de Mar todos serían encarcelados. Aún así confiaron en las firmes palabras de Medusita y sin más se armaron de espadas de corales y salieron en busca de su hermano Duquesito el pulpito.

Después de mucho nadar llegaron al reino de Mar y allí Medusita pidió hablar con el rey Medusón, pero los soldados del reino de Mar les dijeron que si atravesaban la muralla corrían el riesgo de ser encarcelados como Duquesito el pulpito. Aún así Medusita insistió e insistió en hablar con el rey Medusón pero no la dejaron hablar con él y la encerraron a ella y los hermanos Coralinos en la misma celda donde estaba Duquesito el pulpito para ser castigado. Pero Medusita que era muy inteligente pensó que no debía darse por vencida y que algo se la ocurriría.

A la mañana siguiente, el rey Medusón estaba nadando con la reina Pita Rastra por la plaza del reino de Mar donde se iba a celebrar el castigo. Cuando de repente oyó una voz que le era familiar:


“¡Padre, padre!", gritaba con fuerza Medusita, tras los barrotes de la celda.

El rey Medusón, que ya era algo mayor, después de tanto tiempo, no podía reconocer la cara de Medusita, pero sí la voz, a la que respondió:

“¿Quién me está llamando? ¿Quién se está haciendo pasar por mi hija?”, dijo el rey extrañado y explicándole que su hija se había escapado hace ya casi más de tres años y al no dar señales de vida durante tanto tiempo había muerto.

Entonces Medusita le contó al rey Medusón todo lo que había sucedido, y le dijo que como prueba de que aquello que le decía era verdad le ensañaría una marca de nacimiento que sólo la tenía la realeza del reino de Mar. Medusita se acercó a su padre y le mostró aquella marca en unos de sus tentáculos mientras su padre muy contento la abrazaba al ver que su hijita Medusita estaba viva. El rey Medusón encarceló a su madrasta Pita Rastra y las pirañitas Mirta y Rita y liberó a sus amigos los hermanos Coralinos a cambio de que ambos reinos se unieran y formaran parte de su guardia y Medusita y Duquesito el pulpito, se casaron y fueron muy, muy felices en este profundo reino de Mar y Coral.




….Y CoLoRíN CoLoRaDo, Mi CueNTo Ya Se Ha aCaBaDo!!!

14 comentarios:

  1. Hola Leti,
    Nada más empezar a leer, ya me había trasladado al reino fantástico Mar. Y quería saber lo que iba a pasar después, que es lo que los niños a las edades a las que lo diriges ansían. Mantienes la expectación y la magia desde el principio al fin haciendo que con la imaginación recorramos este reino. Los nombres son geniales y da pie para que luego, aunque no te acuerdes de todos, alguno resalte y el niño quiera ser como ese personaje. Desde luego yo querría ser como Medusita.
    Y creo que has mantenido la estructura interna y no te has dejado ningún motivo. Me ha encantado tu adaptación.
    Ah, y tu explicación de la adaptación del cuento me ha parecido muy buena e interesante.
    Besos
    Beatriz

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  2. Hola Leti,
    Coincido totalmente con Beatriz, y quiero felicitarte y decir que me ha gustado mucho tu adaptación. Con muchas referencias interesantes la justificas y argumentas muy bien a su favor.

    En un punto solo discrepo ligeramente: comentas “De modo que, una vez analizado el momento evolutivo en que se encuentran los niños de 3-4 años, considero que “Medusita y los siete coralinos” también podría ser utilizado para una franja de edad algo más amplia de la que inicialmente me había enfocado, es decir, de 2-7 años.”

    Estoy de acuerdo en parte: se puede ampliar la franja de edad, pero en mi opinión, sólo al alza, es decir hasta los 7 años y más (¡y mucho más!). Creo que para dos años, habría que simplificar y sobre todo acortar mucho el cuento.

    No puedo justificar ahora mi opinión, tan bien como lo haces tú, citando referencias. Lo único que puedo decir es que baso mi comentario sobre la observación de mi hija mayor. Ha cumplido tres años a finales de enero, y pienso contarle tu cuento. Pero porque la conozco, la prepararé antes, repasando por ejemplo los animales que presentas en el cuento, y seguramente tendré que acortar de algún modo la historia. Aunque todas las noches leemos un cuento (siempre los mismos porque es propio de su edad), no sabe todavía escuchar mucho tiempo quedándose tranquila. Además está en la edad en que necesita ver ilustraciones para asimilar la historia. Esta reflexión me lleva a concluir que en mi opinión esta adaptación es más conveniente para niños de 3 años como mínimo, y en tal caso aconsejaría acompañar la narración de muchas ilustraciones para ayudar los niños a imaginarse los animales (en particular la pirañitas).

    Leti, creo que has sabido narrar un cuento lleno de fantasía, que ayudará al niño a potenciar su pensamiento, y a estimular su imaginación y creatividad. Me parece que has exitosamente sabido transformar los personajes del cuento original, en unos animalitos muy divertidos y simpáticos. Todo eso respetando la estructura interna, y conservando los motivos.

    Me parece también muy acertado y divertido el uso de las rimas con los nombres propios. Me gusta mucho la idea que sin duda usaré también.

    ¡Enhorabuena y un sobresaliente!!!
    Isabelle

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    1. Me encantan tus comentarios, Isabelle. Son tan analíticos como emotivos :)

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  3. Hola Leti,

    Al igual que mis compañeras, considero que tu adaptación es muy buena, muy completa y está muy bien explicada, es decir, has llevado a cabo un análisis detallado de la adaptación que has realizado, para dejar claro a quién va dirigido y por qué.

    Por otro lado, considero que tu cuento está muy bien adaptado para niños 3-4 años, ya que como bien indicas, los niños de estas edades les atraen las historias animistas, la fantasía... a demás lo has escrito de tal manera que haces que los niños puedan desarrollar su imaginación y creatividad.

    Y por último estoy de acuerdo con Isabelle que este cuento es muy apropiado para niños de tres años en adelante, pero considero que para niños mas pequeños es demasiado largo y probablemente algo difícil de interpretar para ellos, con lo que creo que para este caso de niños de 1-2 realizaría una adaptación un poco mas "light" (frases cortas, sencillas y llamativas además de muchas imágenes que interpreten la historia casi sin tener que leer el texto)

    Pero en general está muy bien tu adaptación. Enhorabuena!! Buen trabajo.

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    1. Buen comentario, Bárbara... por lo que vi en clase, eres "la de las críticas constructivas" en esa pareja tan mona que formáis Leti y tú :D Es genial tener amigas que, como tú, nos ayuden a mejorar.

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  4. En primer lugar, deciros que me halagan vuestros comentarios y que me alegro que os haya gustado mucho mi adaptación, ya que no podéis imaginar la de tiempo que he invertido y la de cambios que hice día tras día hasta quedar así. Ya que como ha dicho Beatriz en algún blog, la adaptación de un cuento no es fácil. Por lo que tengo que deciros nuevamente muchas gracias a las tres.

    Con respeto al comentario que Bárbara e Isabelle me hacen acerca de que discrepan que mi cuento sea para 2 años, sino que más bien de 3 en adelante y me habla Isabelle desde su opinión personal en referencia a sus pequeñas. Recordemos la importancia de las imágenes en el bloque anterior de literatura que nos decía que era una necesidad en los primeros años y un mero adorno en los últimos. Por lo que es importante que el niño entienda lo que el cuento nos quiere manifestar a través de la información gráfica. De tal manera, que cuando yo sugerí que se podía ampliar la franja de edad a 2-7 años, te hablaba en base a lo que Piaget nos explica acerca del momento evolutivo en que se encontraban los niños a estas edades, denominándola como la etapa preoperacional, o la etapa denominada por excelencia del pensamiento. Llegué a la conclusión de que el niño a partir 2 años poco a poco estructura su capacidad y sus conocimientos a partir de su entorno y de sí mismo, por medio de estructurar sus experiencias e impresiones, y organizar sus instrumentos de expresión. De modo que por supuesto un niño de 2 años no tiene la misma madurez intelectual, que uno de 4 o 5 años, pero sí por el nivel cognitivo en que se encuentra el niño a esta edad, está preparado para aprender y asimilar nuevos conceptos con la ayuda de sus conceptos y experiencias anteriores, acomodando sus conocimientos nuevos a sus conocimientos viejos. Por todo ello, estoy totalmente de acuerdo con vosotras de que las imágenes son esenciales en cuentos para que el niño pueda entender con mayor facilidad los conceptos nuevos que el cuento nos quiere trasmitir, ya que como anteriormente he comentado el uso de las imágenes o ilustraciones es algo necesario para los más pequeños. Así que si quisiera narrarlo para niños de 2 años, debería contarlo de una manera quizás más "light", como bien tú propones Bárbara, además de imágenes, claro está.

    Quizas chicas y deba rectificar esta deducción, pero desde mi punto de vista yo lo entiendo así. No obstante muchas gracias por vuestros comentarios.

    Besos,
    Leti

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    1. A pesar de la explicación anterior, he decidido modificarlo de tal manera que mi comentario sobre la adaptación al cuento "La princesa y los siete bandoleros", no genere confusión y quede totalmente enfocado para la edad de 3 4 años, que es la edad realmente a la que me dirijo en esta ocasión.

      ¡Gracias por todo chicas!


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  5. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  6. Hola Leti,

    Me encanta la adaptación que has hecho, creo que es original y está llena de situaciones para fomentar la fantasía y la imaginación de los niños, además mantienes la estructura interna del cuento folclórico perfectamente.
    Los nombres de los personajes son geniales, la idea de que tengan asonancia,me parece un recurso interesante para que además de producir carcajadas entre los pequeños, se queden con los nombres y puedan visualizarlos e humanizarlos al igual que has hecho tú en tu cuento.
    Tanto la adaptación que haces para niños de 3-4 años como el lenguaje utilizado, creo que es adecuada, como aportació personal sin que sirva de crítica a tu cuento ( que está perfecto), a la hora de ser narrado intentearía no hacer descripciones muy extensivas ni alargar demasiado las distintas situaciones, sin dejar de perder la magia, para que los niños de estas edades estén completamente al hilo de la narración y no se dispersen.

    ¡Buen trabajo!

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  7. ¡Muchas gracias Yébeli por tu comentario!
    Me alegra que te haya gustado. Además, estoy totalmente de acuerdo contigo que a la hora de ser narrado debe ser acorde con la edad a la que nos dirigimos, en este caso para niños de 3-4 años. Para ello nos ayudaremos de imágenes, una entonación adecuada de la narración, al igual que las descripciones y ni las situaciones demasiadas extensas para que, como bien apuntas tú, estén completamente al hilo de la narración sin perder la magia del reino de Mar y Coral adonde les quiero trasportar con mi historia.

    Besos
    Leti

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  8. Creo que tanto tu adaptación como tus explicaciones son estupendas. Alabo el cambio a 3-4 porque, independientemente de cuestiones cognitivas, el relato tiene demasiadas acciones para niños más pequeños y, aunque el lenguaje se puede facilitar y las descripciones se pueden acortar, las acciones son las que son.
    Según mi punto de vista es un trabajo perfecto.

    Solo quiero hacerte notar una cuestión que no es necesario que cambies aquí porque el sobresaliente ya lo tienes... y es en relación con la continua aparición de diminutivos: NO SON NECESARIOS y solo infantilizan, lo que supone una visión ñoña del niño... innecesaria. Anótalo para el futuro porque en este caso afecta a los nombres propios (además de a otros muchos comunes...) y a las rimas y no es preciso cambiarlos. Pero, ¡¡¡¡¡¡¡¡POR FAVOR!!!!!!! aléjalos de ti en el futuro y fíjate cómo en la buena literatura infantil no se utilizan apenas.

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  9. Gracias Irune por tu comentario y que sin duda lo tendré en cuenta en futuras intervenciones.

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