Bueno para realizar esta actividad voy a hacer una narración con libro y para ello he escogido un cuento que cayó en mis manos por casualidad y que se llama “La luna ladrona”.
Principalmente me llamó la atención por su enorme luna redonda y blanca en la portada, además de todas las ilustraciones que contiene este libro, llenas de colores fuertes y cálidos que hacen que llenen de luz y de color el texto de este cuento. De manera que harán captar la magia y la fascinación de los niños y no tan niños, como ese astro mágico que siempre nos acompaña en muchas historias. Por lo que considero que este libro es ideal para desarrollar el razonamiento icónico del niño durante este primer ciclo de la educación infantil, debido a las representaciones gráficas que existen a lo largo de la historia podemos ver que se trasmite una experiencia artística, a través de sus originales y atractivos dibujos harán captar su atención y facilitar la comprensión de lo que la historia le quiere narrar así como entretenerle.
Pienso que La luna ladrona, es una preciosa historia para niños de 2 a 6 años, en la que el poder de la imaginación no tiene límites y donde, gracias a la valentía de la protagonista y su compañero de viaje, Conejo, el cual le tenía olvidado debajo de la cama, la niña logrará superar el vacío que le ha dejado la desaparición de su chupete.
Yo personalmente, lo voy a narrar a niños de 2-3 años para aquellos niños que están en esa situación de trance de dejar el chupete.
Muchos son los debates que hay acerca de “chupete sí-chupete no”, pero la mayoría de los odontopediatras recomiendan que a partir del año y medio, los niños empiecen a usar el chupete sólo para dormir, ya que a partir de los 2 años de edad (si no lo ha dejado antes) la necesidad natural de chupar de los niños disminuye progresivamente a medida que se vuelven más autónomos e independientes y dejan de necesitarlo. Sin embargo es importante que el chupete no se retire demasiado tarde, es decir no más allá de los 3 años de edad, que es cuando comienzan la escuela o la educación infantil. A corto plazo no crea ninguna dificultad en su desarrollo mandibular y de erupción de dientes, ya que existen en el mercado múltiples tetinas adaptadas a las distintas edades y formas para que las deformidades de la mandíbula sean mínimas, pero el uso continuado del chupete crea un hábito y cuanto más lo usan más lo quieren. Por lo que olvidarse del chupete a los 2 años, sería conveniente. (http://www.webconsultas.com/bebes-y-ninos/creciendo/como-y-cuando-quitar-el-chupete).
Tras contaros esta breve instrucción sobre la estrategia que quiero utilizar para narrar el cuento “La luna ladrona” y la edad a la que me quiero dirigir y con qué fin la quiero utilizar, voy a pasar a contaros como lo haría en clase para introducir esta historia.
Primeramente como todas las mañanas tras nuestro ritual de la asamblea, les diría que ahora les voy a contar un cuento muy especial y que para ello necesitaríamos la presencia de nuestra mascota “Lola” como siempre, de modo que los niños cuando vean a “Lola”, asocien que ha llegado la hora del cuento.
Les leería el título de este cuento: “La luna ladrona”. Y después les haré preguntas acerca de la luna, para saber que conocimientos previos tienen acerca de ella, como por ejemplo:
• ¿Alguien sabe qué es la luna?
• ¿Y sabéis cuando la podemos ver?
• ¿Y qué forma tiene?
Después de estas preguntas les ayudaría a responder a todas ellas con una breve explicación de qué es la luna, cuando la podemos ver y qué forma tiene. Para ello me ayudaré de un material externo que previamente me habré fabricado yo, con las distintas formas que pueda tener la luna.
De manera que esto, les ayude a los niños a asimilar el concepto de la luna de una forma más completa, clara y sencilla. Ya que en el cuento la protagonista le pregunta a la luna grande y redonda, de que si es verdad que ella se puede convertir en una raja de sandia, en una cuna y desaparecer.
Retomaría de nuevo la lectura, pero para iniciar el cuento lo haré de una forma atractiva, de manera que simularé sorprendida que no puedo abrir el cuento y que con la ayuda de unas palabras mágicas y el soplo de un niño me inicio en la fantástica aventura de que un día, el chupete de una niña desapareció:
“¡Chicos no puedo abrir el cuento! ¡Ah, ya sé! ¡Es porque tengo que decir las palabras mágicas, que se me habían olvidado! ¡Abracadabra, pata de cabra que a la que sople (aquí diré el nombre de un niño, para que sople), este cuento se abra!”.
Y empezaría ahora sí, la narración del cuento. Durante esta, interactuaré con los niños de manera frecuente haciéndoles participes de la historia, a través de preguntas como: “Y miró dentro de un cajón, ¿y sabéis lo que encontró?”, "¿Y qué creéis que hizo la niña?. De modo que los niños no pierdan el hilo de la historia y se dispersen.
Durante esta interacción yo pensaba ayudarme de mi material externo, pero al ser demasiado llamativo, como me comentaron mis compañeras y podría distraerlos, he seguido sus sugerencias y he decidido utilizarlo en otra ocasión, por ejemplo en un segundo día haciendo un cuentacuentos con este material o por qué no, animando a los propios niños a que sean ellos los que relaten el cuento.
Por otro lado, durante la narración, haré uso de una buena entonación para una narración correcta teniendo en cuenta que la voz sea agradable, que haya una buena vocalización, con un ritmo y volumen adecuado adaptándolo a las determinadas situaciones que aparecen en la historia. También utilizaré la pausa para aumentar la expectación y dramatismo, las onomatopeyas acompañados de gestos para expresar sentimientos, intriga y suspense a la historia.
Para la narración con libro en clase, me preparé previamente en casa frente al espejo y contándoselo a Pablo de 3 años, un niño que cuido, quedándose embobado con las imágenes del libro más con todo lo que yo le iba relatando. Por lo que me sirvió para tener una pequeña referencia de cómo debía ser mi actuación para que fuese clara, pausada y comprensible al igual que pude corregir alguna exageración que tiendo a hacer al gestualizar y que seguro mis actuaciones serán mucho mejores con la práctica.
Y para finalizar esta bonita historia, utilizaría una fórmula de cierre como: “…Y colorín, colorado, cuento terminado”.
Después de acabar el cuento, volvería a interactuar con los niños haciendo preguntas de autorreflexión, siempre relacionadas con la emotividad y la efectividad, en una primera lectura, para ver que les suscita la historia. Para ello utilizaría las siguientes preguntas:
• ¿Vosotros lleváis chupete?
• ¿Y dónde está vuestro chupete?
Así mismo, tenemos que tener en cuenta todos los puntos anteriores, que he ido comentando a lo largo de esta explicación, así como la narración de la historia no debe ser muy extensa para evitar que los niños pierdan el interés.
Y como reflexión final de esta actividad me gustaría añadir que a pesar de estar nerviosas y con algo de vergüenza en el momento de nuestra intervención ante nuestras compañeras, quizás por el tipo de público que éramos, y al ver que estábamos ante nuestro grupo de confianza, comienzas a relajarte y dejas que el cuento fluya, de tal manera que todo se desarrolla sin ningún problema y que sin duda esto mejorará con la práctica. Además, gracias a este taller de cuentacuentos me ha servido plenamente para mejorar la estrategia que yo habia elegido que era la narración con libro, como anteriormente he comentado, así como para llevar a cabo otras estrategias, el cuentacuentos y la lectura con libro. Por lo que he aprendido nuevas técnicas así como a sacar un mejor partido de ellas y que los niños disfruten del cuento e utilizarlas de manera eficaz para posibles intervenciones en un futuro.







Hola Leticia,
ResponderEliminarLa verdad que te preparaste la actividad con mucho interés, el material externo es fabuloso. Es cierto que te comentamos de no utilizar el material a la vez que hacías la narración con el libro, pues eran demasiados elementos para los niños y para ti;y y además el libro tiene unas ilustraciones magníficas.
Tal y como planteas cómo utilizarías el material externo tras nuestras correcciones, creo que le vas a dar mucho más juego al material y tanto los niños como tú vais a poder disfrutarlo plenamente y le vais a sacar mucho más provecho.
La narración que hiciste estuvo muy acertada, con una entonación precisa y unas pausas adecuadas. Me gustó mucho la fórmula de entrada para empezar a leer el cuento e implicar a los oyentes.
Tanto las preguntas para introducir el libro como las preguntas finales sirven para conseguir la participación de los niños y para mantener su atención.
Otro aspecto que me gusta mucho de tu planteamiento es la aparición de la mascota, en este caso Lola, para asociarla con la hora del cuento. Es un recurso, que tendré en cuenta para mis futuras actuaciones.
Cambiando de tema, mi hijo de tres años, lleva chupete para dormir, aunque en ocasiones cuando lo ve por casa se lo pone. Desde que nos ofreciste este cuento le digo a mi hijo que dentro de poco le vamos a dar el chupete a la luna y parece ser que no muestra ningún tipo de oposición, así que creo que voy a proseguir con la narración de este cuento a ver qué conseguimos...
Un libro, narración, material y trabajo estupendo. Que sepas que voy a tenerte en cuenta como referencia para futuras narraciones ;)
¡ Enhorabuena!
Bueno... tendrás que comprar el libro para tu hijo, Yébeli... :)
EliminarBuen comentario.
Hola leti.
ResponderEliminarYebe estoy de acuerdo contigo en todo.
Let, con los cambios que has realizado, en cuanto al material externo, está perfecto, y además me parece que siendo tan trabajado y tan atractivo, te puede servir para un sin fin de ocasiones, ya no solo para este cuento, sino en otras actividades.
Como siempre lo has trabajado mucho y está muy completo.
Enhorabuena!
Besos.
Bárbara
Leti, perdón, he olvidado decirte que me encantó como contaste el cuento, se nota que pones pasión e ilusión y eso es lo más importante.
ResponderEliminarBesos.
Buenos ánimos y buen comentario, Bárbara.
EliminarJo, me alegro que os gustara la narración que hice, muchas gracias de verdad.
ResponderEliminarDe igual modo agradeceros los consejos que me aportasteis para mejorar esta, pues como dijo Irune en un comentario a uno de mis post, "es genial tener amigas como vosotras que nos ayudan a mejorar".
Muchas gracias chicas
Besos,
Leti
Leti, gracias por tu comentario. Ya he visto a Lola y es preciosa. En la Escuela Infantil de uno de mis peques tenían una mascota y cuando llevaba mochila quería decir que dentro había un cuento y...todos nerviosos para ver cual era.Creo que es un recurso muy bueno, pero te tienes que acordar de prepararlo. Por cierto, la caja que llevaste ¿era para mostrar lo de las fases de la luna? lo vi de lejos y luego se me olvidó preguntarte. parecía muy bonito.
ResponderEliminarBesos
Beatriz
Era un material precioso, Beatriz.
EliminarTu actividad está casi perfecta, Leticia. Lo único que tienes que buscar y cambiar es ese lío entre leer y contar: si hacemos una narración con libro, los niños, aunque solo tengas 2 años, deben tener su referente correcto, es decir, una narración que no sigue al pie de la letra las palabras del libro. En tu entrada aparece varias veces el verbo leer y no es el adecuado ya que tu estrategia es la narración con libro.
ResponderEliminarTotalmente de acuerdo contigo Irune, ya esta modificado en el actividad 3 bloque III borrador 2
ResponderEliminarGracias.
Un saludo,
Leti